Profesores participaron en la emboscada de Cuevo

El pueblo guaraní en su conjunto, se sintió duramente humillado por quienes en su momento se mostraron como sus mejores aliados, porque a través de la educación en nuestras comunidades, lograron granjearse la confianza de los hermanos, sin embargo, una puñalada en la espalda, fue la que recibimos un 13 de abril, cuando fuimos emboscados por elementos pagados por los ganaderos, que se sienten afectados en sus intereses, ante el reclamo nuestro para que el saneamiento de la tierra, sea de una vez ejecutado.

De esta emboscada, sobresalen negativamente tres profesores, ya que ponerse al servicio de la oligarquía, de los poderosos, la prefectura y el Comité Pro anta Cruz, les ha costado la destitución del cargo de educadores a estos hermanos docentes quienes  a lo largo de su vida, dijeron estar al lado de los pobres, ser seguidores de las ideas revolucionarias del Ché Guevara, pero la boina revolucionaria, la cambiaron por la gorra reaccionaria.

Sin embargo, como los guaraníes no somos hombres que toleramos la traición, de acuerdo a nuestras costumbres y la honestidad de nuestra gente, decidimos extirpar el cáncer que estaba queriendo incrustarse en nuestras filas, solicitando la destitución de  tres maestros de la traición, como son los profesores, Rolando “Chacho” Joaquín, quien quiso emular al CHE, pero sus convicciones fueron demasiado débiles, para ser revolucionario.

A el lo acompañaron los profesores Heberto Garzón y Javier Gallardo, quienes no tuvieron reparo al momento de atacar a sus propios hermanos guaraníes y traicionarlos en el momento de la emboscada del 13 de abril pasado, donde nuestros hermanos que se dirigían hasta Itakuatía, fueron flagelados por ganaderos, mercenarios y hasta autoridades políticas a la cabeza de Sonia Guthrie, alcaldesa municipal de Cuevo.

Sin embargo, la traición se acentuó mas, cuando Rolando Joaquín, en un mensaje televisivo, dijo una sarta de mentiras, en contra del proceso de cambio que lleva adelante el presidente de la republica, a tal punto de señalar que este era responsable de su destitución, algo mas mentiroso que no es aprobado por nadie que conoce la realidad de los hechos, porque su destitución al igual que los otros dos docentes, se debió a su traición al pueblo de donde tienen sus raíces, aunque, sus convicciones a favor de los pobres, se diluyeron.

Ante esta situacion, el Ministerio de Educación,   determinó sancionar drásticamente la traición de  los tres docentes, quienes   a sugerencia del CEPOG, amparados en el reglamento de faltas y sanciones,  determinó la destitución de los mencionados educadores, por su participación activa en la masacre a los hermanos indígenas, además del asedio permanente en contra de los hermanos, por encargo de los ganaderos y hacendados esclavizadores.

Lamentablemente los medios de comunicación masivo, como son las redes de televisión y los medios escritos, no reflejaron la cruda realidad de los hechos, ya que en el momento del ingreso de nuestra columna de hermanos, además de los funcionarios del INRA,  solo estuvo una periodista de la Red ERBOL, quien fue la única que con absoluta propiedad informo de los hechos sucedidos en aquella emboscada de Cuevo,  los demás periodistas se negaron a acompañarnos, pero subjetivamente  la emboscada en contra de los indígenas, fue mostrada por los medios privados, como un enfrentamiento, hecho que no es verdad, ya que nosotros no teníamos armas, ellos tenían todo preparado para cazarnos como animales.

La falta de buen cimiento en sus ideas, el no haber tomado en cuenta las palabras del Mons. Juan Pellegrini que en su homilía del 28 de enero de 1992 decía, “debemos tener la opción preferencial por los guaraníes”, deja al descubierto que necesitamos reforzar la educación y el conocimiento en nuestra raza indomable, que pese a los embates políticos y de otra índole, hemos sobrevivido en el tiempo y ahora, estamos camino al potenciamiento de nuestra cultura.

Gonzalo Maratua
Técnico EIB CEPOG