Hacia la normalización de la lengua aimara

Por: Juan Carvajal Carvajal

El proceso de normalización de la lengua aimara con la intervención del Estado boliviano se inició a mediados del siglo pasado, a través de la aprobación del alfabeto para las lenguas aimara y quechua mediante el Decreto Ley Nº. 03820 del 1º de septiembre de 1954, recomendó III Congreso Indigenista Interamericano  realizado en La Paz agosto de 1954. Posteriormente se conoce el Decreto Supremo Nº. 08483 del 18 de septiembre de 1968, que aprueba el alfabeto pedagógico solamente para el aimara, a recomendación de la Primera Mesa Redonda convocada por el Ministerio de Educación y Cultura. Finalmente, tenemos el Decreto Supremo Nº. 20227 de 9 de mayo de 1984 que aprueba el alfabeto único, gracias a las gestiones del Servicio Nacional de Alfabetización y Educación Popular (SENALEP) que organiza el Seminario “Hacia una Educación Intercultural y Bilingüe”, realizado en Cochabamba del 8 al 12 de agosto de 1983. Este alfabeto responde a criterios históricos, lingüísticos, pedagógicos, sociales y político-ideológicos. Esta disposición legal, además, abroga expresamente los anteriores decretos emitidos sobre la materia(1).

Otro hito importante para la normalización de la lengua aimara fue el “Taller de Normalización del Lenguaje Pedagógico para las Lenguas Andinas”, realizado en octubre de 1989, en la ciudad de Santa Cruz, con los auspicios del Ministerio de Educación y Cultura, UNICEF, AECI-ICI, OREAL/UNESCO y la participación de profesionales nacionales  y de los países vecinos, con el propósito de apoyar la implementación del Proyecto de Educación Intercultural Bilingüe (PEIB MEC – UNICEF, 1990-1994.

También es importante señalar que en el marco del artículo 5, 234.7 y la décima transitoria de la Constitución Política del Estado vigente todas las lenguas indígena originarias y el castellano son lenguas oficiales del país.

Por normalización lingüística entendemos el proceso deliberado para influir sobre el comportamiento de otro con respecto a la adquisición, estructura o funcionalidad de una lengua. Cultivarla, desarrollarla y hacerla apta para acceder a otros usos y funciones lingüísticas de las cuales por razones políticas había estado relegada(2).  Asimismo, un concepto de normalización lingüística más pragmática nos presenta Godenzzi que señala “Normalizar una lengua significa la unificación de su uso idiomático, ya sea en el terreno del alfabeto, la ortografía, las normas gramaticales, la adopción de préstamos léxicos, la elaboración de diccionarios, la terminología  técnico-científica, la formación de términos nuevos, etc. significa también promover la producción literaria en dicha lengua”(3).

Con esos antecedentes y con el propósito de continuar con el proceso de normalización escrita de la lengua aimara, se realizó el Taller de “Socialización del documento de propuestas de normalización de la lengua aimara” propuesto por el Ministerio de Educación(4). Evento que se realizó del 12 al 14 de mayo del 2010, en la ciudad de Oruro, con la participaron de representantes y delegados de las siguientes instituciones y organizaciones sociales y académicas: Organizaciones indígena originarias campesinas como el CONAMAQ, CSUTCB, Consejo Educativo Aymara, Nación Charka qhara qhara, CNC – CEPOs. Instituciones de formación superior como las universidades UMSA, UPEA UNIBOL Aimara “Tupak Katari, las Escuelas Superiores de Formación de Maestros Warisata, René Barrientos de Caracollo, Bautista Saavedra de Santiago de Huata, Ángel Mendoza de Oruro,  Simón Bolívar de La Paz, Mariscal Andrés de Santa Cruz de Chayanta, Técnico Humanístico de El Alto, el Instituto  Santos Marka T’ula, Instituto Tahuantinsuyu, entidades públicas como la Escuela de Gestión Pública Plurinacional, el Ministerio de Educación, SEDUCA Oruro y hablantes originarios de la lengua aimara.

En el evento se priorizó el reconocimiento de que las lenguas indígena originarias se constituyen en instrumentos de comunicación y de construcción de conocimiento en el Sistema Educativo Plurinacional y de uso oficial en todos los ámbitos de la vida social del Estado.  Entre las conclusiones sobresalientes señalamos:

1. Las lenguas indígenas originarias deben merecer atención inmediata del Estado Plurinacional y de los diferentes pueblos para que desarrollo, conservación, recuperación y difusión de las lenguas en los diferentes ámbitos de la vida social, ya que todas las lenguas es este momento están en proceso de extinción.

2. Los hablantes, especialistas, estudiosos, organizaciones sociales, originarias e instituciones públicas y privadas deben contribuir al desarrollo y a la normalización de las lenguas indígenas originarias, aunando esfuerzos para la unificación del idioma a nivel escrito, de los contrario se provocaría la atomización de la lengua y la extinción más acelerada.

3.      El documento base de  normalización lingüística de la lengua aimara socializado y aprobado en el taller, es de aplicación en todos los ámbitos de las instituciones del Estado Plurinacional (educativas, universidades y entidades públicas y privadas). Sin embargo este documento deberá ser mejorado y complementado constantemente con estudios lingüísticos por las instituciones involucradas.

4. Respecto a la divergencia de elisión o no elisión vocálica se concluye que a partir de este evento todos los escritores de la lengua aimara escribirán las palabras con la vocal completa al interior del texto, respetando las excepciones de acuerdo a las normas gramaticales de la lengua.

5. Se aprueba el documento base de normalización lingüística con las sugerencias hechas por los participantes del taller. Por tanto, la escritura de la lengua originaria –aimara- se regirá en base al documento consensuado.

6. Desarrollar investigaciones culturales, lingüísticas interdisciplinarias desde los paradigmas y/o epistemologías propias de la cosmovisión aimara.

7. La normalización de las lenguas originarias a nivel léxico debe recuperar las variaciones regionales conservadas del pueblo aimara y dar el uso correspondiente.

8. Exigimos al Ministerio de Educación, que el documento base de normalización –aimara- aprobada en el taller sea refrendada mediante Resolución Ministerial para su aplicación inmediata en los diferentes ámbitos del Estado Plurinacional.

9. Los estudiantes en todo el proceso de su formación, las cátedras en todos los niveles,  campos y áreas de conocimiento del Sistema Educativo Plurinacional, como la elaboración y defensa de perfil o proyectos de grado en las instituciones de formación superior deberán realizarse en lengua originaria aimara.

10. Exigir al Ministerio de Educación que -en- la formación de maestros y universitarios, la lengua aimara debe ser de manera troncal y transversal en todos los niveles, áreas, disciplinas y especialidades. Los docentes están obligados a utilizar la lengua originaria para la construcción de conocimientos.

11. Exigir a las instancias correspondientes la aprobación de la Ley de Derechos y Políticas Lingüísticas, elaborado con la participación de los pueblos indígena originarios.

12. Las organizaciones: CSUTCB, CONAMAQ, CIDOB, CNMCIOB – BS, CSCIB, CEPOs y otras organizaciones deben viabilizar la creación del Ministerio de Lenguas y Culturas para desarrollar las lenguas indígena originarias.

13. Para el desarrollo de la lengua aimara evitar posiciones extremas etnocéntricas y aculturizantes, buscando un punto de equilibrio, que tome en cuenta la recuperación de arcaísmo y proceso de intelectualismo de la lengua aimara.

Para concluir, se ha DECLARADO que “Las organizaciones sociales, indígena originarias, especialistas, estudiosos y hablantes de la lengua aimara, seremos vigilantes de su aplicación de las conclusiones”.

 

 

 

 

 

 


 

(1) Carvajal Carvajal, Juan. “Reconocimiento oficial o positivación de los derechos lingüísticos: El caso aimara”. En: Nuestra lengua vive si la hablamos. Memoria del taller nacional de normalización lingüística. CNC, ME.  2009, La Paz

(2) López, Luis Enrique. “Más allá del reconocimiento constitucional de la diversidad idiomática en Bolivia: Hacia la normalización de las lenguas originarias”. En: Nuestra lengua vive si la hablamos. Memoria del taller nacional de normalización lingüística. CNC, ME.  2009, La Paz

(3) Godenzzi, Juan Carlos (Editor y Compilador) El Quechua en debate. Ideología, normalización y enseñanza. Centro de Estudios Regionales Andinos “Bartolomé de Las Casas”. 1992, Cusco – Perú

(4) Acta del Conclusiones del taller de socialización de documentos de normalización de lengua aimara. Realizado del 12 al 14 de mayo de 2010, Oruro