Eddy Martínez Rivero: Símbolo de la lucha indígena

elias2Por: Elías Caurey

Eddy Martínez nació en la chiquitania, San Matías, en 1982 (justo cuando Bolivia salía de la dictadura militar para entrar al ‘periodo democrático’ y cuando se creaba la Confederación Indígena del Oriente Boliviano –CIDOB-). De tez morena, aproximadamente de 1,80 de estatura, robusto, de ojos pardos, con voz enérgica, bromista; entre otras cosas, honesto a la hora de decir las cosas y sin tapujo, cuestionaba el centralismo político y económico, respetuoso con sus semejantes, tenía mucho respecto a los que tenían un grado académico universitario y a los ancianos consideraba como fuente de sabiduría, amante del futbol, y un firme creyente en la familia y en Dios; pero sobre todo, tenía una firme convicción de que el servicio por sus hermanos era su misión, por lo que decidió entrar a la dirigencia. Con 28 años de edad, ya tenía el cargo de Cacique de Educación y presidente del Consejo Educativo del Pueblo Originario Chiquitano –CEPOCH- de la Organización Indígena Chiquitana (OICH). En la marcha indígena en defensa del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) y que cuestionan la construcción del tramo II Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, estaba como Cacique Mayor de la OICH ante la ausencia del titular de esa cartera José Bailaba, por estar con arraigado; además, era miembro de la comisión política de la marcha. Por tanto, fue y será siempre el máximo representante de la nación chiquitana en la octava marcha y en la historia de esta nación y de la Naciones y Pueblos Indígena Originario y del llamado Estado Plurinacional de Bolivia.

Elemartinez hermano, compañero y amigo Eddy era un convencido de que el respeto por el territorio y una educación con pertinencia cultural eran el camino para llegar a una sociedad con justicia social y la construcción del verdadero Estado Plurinacional. En julio del año en curso, en la reunión nacional llevada a cabo en su terruño, Concepción, cuestionó con vehemencia –como a él lo caracterizaba- a las denominadas organizaciones matrices (CSUTCB, CSCIB, CNMCIOB «BS», CONAMAQ y la CIDOB) agrupada en el Pacto de Unidad por no considerar como importante el tema educación en los proyectos del Fondo Indígena, decía: «no entiendo cómo pueden obviar o considerar la educación como secundario en el Fondo Indígena». También, era un firme defensor de los procedimientos administratifos en el manejo de los recursos económicos: «no tiene que haber ni un rastro de sospecha en el manejo económico, por eso pido que los contadores orienten a los dirigentes para que procedamos como se debe en los descargos, si hay sospecha, pues, tienen que caer los que tengan que caer». En el último encuentro que tuve con él y los otros presidentes de los CEPOs de tierras bajas en plena marcha, en Totaisal, en una reunión improvisada para auto-motivarnos, nos lanzó este mensaje: «hermanos, no nos olvidemos nunca que nos debemos a las bases, vayamos a las comunidades, visitémoslo, escuchemos sus inquietudes; tengamos siempre en mente que ellos tienen fe y esperanza en nosotros, por eso yo este año me he propuesto visitar a todas las comunidades de la nación chiquitana de que acabe esta marcha». No quepa la menor duda que, él era un convencido que el trabajo con las bases era la fuerza y el éxito de un dirigente.

Por lo dicho en lo último, hermano Eddy, creo que lograste o mejor dicho realizaste tu cometido; pues, con tu entrega a la causa de tu pueblo y de los pueblos indígenas de tierras bajas y una parte de tierras altas, llegaste a más comunidades; además, llegaste a todos a quienes creen en la vida de comunidad y en la verdadera convivencia en armonía con la madre naturaleza, llegaste más lejos y te lo mereces, mi respecto y mi admiración a tu convicción; desde los más profundo de mi corazón (la esencia del ser indígena), te considero como un símbolo de la lucha indígena y estoy seguro que tu sacrificio tendrá sus frutos; ¡Espérame allá!, no te olvides de esperarme con media libra de coca para masticar y seguir nuestra última conversación aquí.

Finalmente, manifestar mi respecto y me sumo al dolor de la familia de mi hermano Eddy. De igual forma, mi reconocimiento como héroes de la causa indígena a mis hermanos Pedro Moye Noza, de 14 años y Juan Puche Noe, de 8 meses, todos caídos en acción por las reivindicaciones indígena en un gobierno indígena.

Territorio guaraní, 09 de Septiembre de 2011